La acelerada transformación digital y los cambios en las dinámicas del mercado de trabajo han reconfigurado el ejercicio de los profesionales matriculados en nuestras Cajas. Hoy es cada vez más frecuente que ingenieros, arquitectos, médicos, abogados, contadores y consultores de diversas disciplinas presten sus servicios en forma remota desde la Argentina para empresas, entidades o clientes radicados en el exterior, o viceversa.
Esta mutación del modelo laboral tradicional bajo la figura del teletrabajo transfronterizo y los denominados «nómadas digitales» plantea importantes desafíos teóricos y prácticos para los sistemas de previsión social, diseñados históricamente bajo el principio de territorialidad (lex loci laboris o ley del lugar de trabajo).
Tensiones de territorialidad y el informe OISS
En el reciente estudio coordinado por la OISS sobre la coordinación de seguridad social entre Iberoamérica y la Unión Europea, se analiza con especial profundidad la urgencia de actualizar los esquemas previsionales ante estas nuevas formas de trabajo deslocalizado.
Entre los dilemas centrales expuestos en la investigación se destacan:
- Incertidumbre en la legislación aplicable: La falta de reglas claras de conflicto puede derivar en supuestos de doble cotización obligatoria o, en el extremo opuesto, en situaciones de desprotección e informalidad previsional.
- Fragmentación de la historia laboral: Quienes alternan períodos de trabajo presencial local con prestaciones remotas para el exterior sufren dificultades para totalizar sus aportes al momento de certificar l os años necesarios para la jubilación.
- Insuficiencia de los convenios tradicionales: Los convenios bilaterales clásicos no contemplan de manera ágil el trabajo remoto ni las plataformas digitales, haciendo indispensable contar con marcos multilaterales modernos.
Dentro del ámbito europeo, se han implementado Acuerdos Marcos para el teletrabajo transfronterizo (fijando, por ejemplo, umbrales del 50% de tiempo de trabajo presencial en el Estado de sede del empleador) como mecanismo provisional; sin embargo, se advierte que a nivel internacional se requieren instrumentos globales e integradores.
Hacia un modelo previsional adaptable a la realidad profesional
Desde la Coordinadora de Cajas de Previsión y Seguridad Social para Profesionales, entendemos que la previsión social no puede quedar rezagada frente a las transformaciones del trabajo independiente y profesional.
La adaptación de los mecanismos de reciprocidad y la adopción de convenios internacionales bilaterales y multilaterales que reconozcan las peculiaridades del teletrabajo resultan indispensables para:
- Garantizar la continuidad de los aportes a las Cajas correspondientes.
- Asegurar la portabilidad y totalización de períodos trabajados sin importar el país de destino de los servicios.
- Brindar seguridad y certeza jurídica a los profesionales, para que su proyección internacional no implique un perjuicio en su futura cobertura previsional o médica.
El debate impulsado por la OISS marca una hoja de ruta necesaria sobre la cual nuestras instituciones profesionales seguirán trabajando, participando activamente y aportando una visión técnica comprometida con la protección integral de nuestros afiliados.