El hito que consolidó la autonomía de las Cajas Profesionales

La historia de nuestro sistema previsional argentino guarda un capítulo fundamental en las actas de 1980. La promulgación de la Ley de Facto 22.193 —que modificaba las leyes autónomas 18.038 y 18.826— encendió las alarmas de las treinta Cajas Provinciales para Profesionales que funcionaban por aquel entonces. La norma ponía en jaque la facultad de las provincias para legislar sobre la materia e imponía un régimen imperativo de reciprocidad jubilatoria: si las instituciones locales no firmaban un convenio con la Nación en un plazo de doce meses, sus afiliados quedarían automáticamente absorbidos por el régimen nacional del Decreto-Ley 9316/46.

Lejos de fragmentar el sector, la amenaza sobre la autonomía y la idiosincrasia de los sistemas locales desencadenó una movilización federal sin precedentes. El punto de inflexión se vivió entre el 27 y el 29 de marzo de 1980 durante las III Jornadas de Cajas de Previsión en Santa Fe, donde la dirigencia decidió tomar las riendas del proceso. De allí nació una Comisión representativa liderada por el Dr. Eduardo Estrada junto a referentes de Mendoza, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, así como una mesa de asesores letrados abocada a negociar de igual a igual con las autoridades de la Secretaría de Seguridad Social de la Nación.

La contundencia técnica y el respaldo de los ejecutivos provinciales permitieron alcanzar un acuerdo histórico. El 29 de diciembre de 1980 se refrendó el Convenio de Reciprocidad con la Nación y, en paralelo, las instituciones rubricaron en San Miguel de Tucumán un instrumento de idénticos alcances para articular la cobertura entre las propias Cajas. La reforma al artículo 3 de la Ley 18.038 reconoció plenamente la vigencia de estos entes y abrió la puerta a la creación de nuevos sistemas previsionales para aquellos colectivos que aún no contaban con protección local.

Con los objetivos iniciales cumplidos pero con la visión de que la unión debía ser permanente, el 22 de agosto de 1981 en la ciudad de Salta, el Plenario dirimente aprobó su propio Estatuto de funcionamiento. Nacía así formalmente la Coordinadora de Cajas de Previsión y Seguridad Social para Profesionales de la República Argentina. Aquel impulso defensivo frente a un avance centralista se transformó en la red de contención institucional que, hasta el día de hoy, defiende el federalismo previsional y promueve la solidaridad de los profesionales en todo el país.